"El último emperador romano", así lo describía Joseph Goebbels. Y está todo dicho. En esta nota están extractados los principales párrafos de muchísimos discursos que "el Duce" dirigió no solo el pueblo italiano sino también a otros pueblos.
Frases Memorables
"Nuestra lucha es más ingrata, pero es más hermosa
porque nos exige contar solamente con nuestras propias fuerzas. Nosotros hemos
rasgado todas las verdades reveladas, hemos escupido sobre todos los dogmas,
hemos rechazado todos los paraísos y escarnecido a todos los charlatanes
-blancos, rojos o negros- que ponen a la venta drogas maravillosas para hacer
feliz al género humano".
(1/1/1920, en Il Popolo de Italia)
"El fascismo no es una iglesia, sino más bien una
palestra. No es un partido, es un movimiento. No tiene un programa utópico para
el año dos mil, por la sencilla razón de que el Fascismo construye día a día el
edificio de su voluntad y de su pasión".
(23/3/1921, en Il Popolo de Italia)
"A un pueblo le es necesaria la disciplina para
alcanzar la potencia. La potencia es la resultante de una coordinación de
esfuerzos de todos los ciudadanos, que se sienten cada cual en su sitio y todos
dispuestos a cumplir su deber".
(20/9/1922, en Udine)
"La democracia ha quitado estilo a la vida del pueblo.
El Fascismo se lo devuelve al darle una línea de conducta, esto es, color,
fuerza, pintoresquismo, sorpresa y mística, todo aquello en fin, que cuenta en
el alma de la multitud".
(4/10/1922, en Milán)
"Todo lo que hacemos es por el bien de Italia. La
disciplina es el mejor requerimiento de Italia. El equilibrio y la conciliación
son las bases de nuestra política extranjera".
(29/10/1922, al corresponsal de United Press)
"No tenemos más que un amor: Italia. Ay de aquél que
quiera dañarla! La Biblia dice en su doctrina "ojo por ojo, diente por
diente". Nosotros decimos: "dos ojos por un ojo y dos dientes por un
diente".
(30/10/1922, al corresponsal del Chicago Tribune)
"Mi ambición, señores, es una sola y no me importa
trabajar catorce o dieciséis horas al día para conseguirla y aun daría con
gusto mi vida. Mi ambición es ésta: hacer fuerte, próspero, grande y libre al
pueblo italiano".
(8/6/1923, en Roma)
"Me enorgullezco de ser lo que soy, esto es: un hombre
que antes de imponer sacrificios a los demás se los impone a sí mismo y que
antes de llamar a la disciplina a los demás se somete a esa disciplina".
(19/6/1923, en Roma)
"Libertad, sin orden ni disciplina significa disolución
y catástrofe".
(24/10/1923, en Roma)
"El fascismo italiano no ha sido tan solo una revuelta
política contra los gobiernos débiles e incapaces que habían dejado perder la
autoridad del Estado y amenazaban detener a Italia en el camino de su mayor
desarrollo, sino que ha sido una revolución espiritual contra todas las viejas
ideologías que corrompían los sagrados principios de la religión, de la Patria
y de la Familia. Como revuelta espiritual, el Fascismo ha sido expresión
directa del pueblo".
(5/1/1923, mensaje al pueblo ingles)
"Los fundadores del partido en 1919 eran muy pocos y
los votos fascistas depositados en los comicios de ese año en Milan sumaron
4.700. En 1921 los miembros del partido llegaron a 20.000. En 1922 llegué a la
conclusión de que la revolución era inevitable".
(23/3/1924, teatro Costanzi, Roma)
"La libertad no es un derecho, es un deber. No es un
don generoso, es una conquista. No es una igualdad, es un privilegio".
(24/3/1924, en Roma)
"El fascismo no es, no puede y ni quiere ser la guardia
de los privilegios del individuo o de la clase, sino que quiere ser la guardia
que tutela la seguridad y la grandeza indudable del pueblo italiano".
(21/9/1924, en honor de Giovanni Pascoli, en Roma)
"Yo amo al pueblo italiano, lo amo a mi manera: mi amor
es el amor armado, no el amor cursi y enclenque sino el severo y viril. La
indisciplina, las impaciencias y las protestas están limitadas a una minoría de
politicastros sin influencia ni acuerdo".
(24/9/1924, en Asti)
"Italia tendra la paz y se la daremos con amor si es
posible o con la fuerza si es necesario".
(3/1/1925, en Roma)
"Los mejores fascistas obedecen en silencio y trabajan
con disciplina. Nosotros decimos: primero los deberes, luego los
derechos".
(23/10/1925, al Sindicalismo)
"Camaradas: el programa sigue siendo este: combatir.
Para nosotros los fascistas, la vida es un combate continuo e incesante, que
aceptamos con una gran desenvoltura, con un gran valor. Con la intrepidez
necesaria".
(28/3/1926, aniversario de la fundación de los fascios)
"Los fascistas deben ser doblemente disciplinados: como
fascistas y como ciudadanos".
(7/4/1926, en Roma)
"La organización corporativa del Estado, ya es un hecho
consumado. El estado democrático y liberal, débil y agnóstico, ya no existe. En
su lugar ha surgido el Estado Fascista".
(19/5/1926, La Organización Corporativa)
"Es el fascismo el que ha reformado el carácter de los
italianos, eliminando de nuestras almas toda escoria impura, templandolas para
todos los sacrificios y dando así al rostro italiano su verdadero aspecto de
fuerza y de belleza".
(25/5/1926, en Pisa)
"El fascismo no es un partido, es un régimen. No es
solamente un régimen, sino una Fe. No es solamente una Fe, sino una religión
que está conquistando las masas trabajadoras del pueblo italiano".
(18/8/1926, en Pésaro)
"Nosotros hemos constituido el Estado Corporativo y
Fascista. El Estado de la sociedad nacional. El Estado que concentra, controla,
armoniza y modera al mismo tiempo los intereses de todas las clases sociales,
que se ven protegidas igualmente. Y mientras antes, durante los años del régimen
demoliberal, las masas obreras que miraban al Estado con desconfianza, estaban
fuera del Estado, estaban contra él y lo consideraban como un enemigo de todos
los días y de todas las horas, hoy no hay un italiano que trabaje que no busque
su puesto en las corporaciones, en las federaciones, que no quiera ser una
molécula viviente de ese grande e inmenso organismo viviente que es el Estado
Nacional Corporativo Fascista. Los sedimentos de la vieja y menguada Italia
demoliberal, deben ser despiadadamente arrancados de las almas y destruídos
para siempre. Por el contrario, las cualidades y virtudes inmutables del
verdadero fascista deben ser: franqueza, lealtad, desinterés, probidad, coraje
y tenacidad".
(28/10/1926, desde el balcon del Palacio Chigi)
"El Fascismo hoy, es más fuerte que nunca en su
historia y es indestructible. La prueba de ello está dada por los mismos que
recurrren al crimen como a una última esperanza para destruir un régimen basado
en el apoyo del pueblo, esperanza vana, puesto que nada, ni aun la muerte
misma, podrá eliminar al fascismo como idea y como fuerza constructora o como
algo que ahora se ha convertido en un patrimonio para todos los italianos. Las
balas pasan, Mussolini queda".
(7/11/1926, mensaje al pueblo ingles)
"Hoy día no se concibe un individuo fuera del Estado,
sino el individuo salvaje, que no puede reivindicar más que la soledad y las
arenas del desierto".
(12/5/1928, en Roma)
"Que no se pretenda negar el carácter moral del Estado
Fascista, porque a mí me daría vergüenza hablar desde esta tribuna, si no
sintiese que represento la fuerza moral y espiritual del Estado. Qué sería el
Estado si no tuviese su espíritu, su moral, lo que da fuerza a sus leyes y
gracias a lo cual consigue hacerse obedecer por los ciudadanos? El Estado
Fascista reivindica plenamente su carácter ético: es católico, pero ante todo
es fascista, exclusiva y esencialmente fascista. El catolicismo es parte
integrante de él, nosotros lo declaramos abiertamente, pero nadie piense
cambiar las cartas por sutilezas filosóficas o metafísicas".
(13/5/1929, en Roma)
"El sentido del Estado se agranda en la conciencia de
los italianos que sienten que sólo el Estado es la garantía insustituíble de su
unidad y de su independencia: que solamente el Estado representa la unidad en
el porvenir de su estirpe y de su historia".
(25/10/1929, en Roma)
"Cuando un filósofo finlandés me rogó recientemente que
le diese en una frase, el sentido del fascismo, yo escribí en aleman: Nosotros
estamos contra la vida cómoda".
(1932, en Milan)
"Yo soy vuestro jefe y como tal estoy siempre dispuesto
a asumir todas las responsabilidades. Hay que ser inflexible para consigo
mismo, fieles a nuestro credo, a nuestra doctrina, a nuestro juramento, sin
concesión alguna a las nostalgias del tiempo pasado o a las catastróficas
anticipaciones del porvenir".
(17/10/1932, en Roma)
"Soy siempre el mismo. Y ustedes?"
(19/3/1933, frente a la Plaza Venecia)
"Aquello que nosotros vislumbramos en la lejana
primavera de 1919 es hoy un a realidad italiana, como mañana será una realidad
europea. Proceder, fue nuestra palabra de orden. La acción fue inmediata. La
ofensiva surgió poderosa y arrolladora propagandose entre 1919 y 1922 a todo y
a todos, logrando alcanzar una rotunda victoria tres años después de la reunión
de la plaza del Santo Sepulcro. Fascistas y legionarios de toda Italia! Que el
recuerdo de la reunión del 23 de marzo de 1919 se mantenga viva y perenne en
vuestros corazones. Camisas negras de toda Italia: A mí!"
(23/3/1933, en Milán, en el aniversario de los Fasci de
combate)
"Para el fascismo el mundo no es este mundo material,
tal como aparece en la superfecie, y donde el hombre es un individuo separado
de todos los demás y dejado a sus propios medios... El fascismo afirma el
estado como la auténtica realidad del individuo."
(29/10/1934, discurso en Roma)
"Solamente Dios puede doblegar la voluntad del
fascismo, los hombres y las cosas, jamás".
(3/12/1934, en la fiesta "Victoria del Trigo")
"El pueblo es el cuerpo del Estado, y el Estado es el
espíritu del pueblo. En la doctrina fascista, el pueblo es el Estado y el
Estado es el pueblo. Todo en el Estado, nada contra el Estado, nada fuera del
Estado."
(Frase de dos discursos el primero de 1934 y el segundo de
1927)


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